Protección de Datos

La Unión Europea firmó el pasado 25 de mayo de 2016 la entrada en vigor de un Reglamento Europeo sobre Protección de Datos. España, al igual que el resto de Estados miembros de la Unión Europea (UE), cuentan con un plazo de dos años para adaptar esta norma comunitaria a su legislación nacional.

Antes de explicar los cambios que conlleva este cambio en la legislación europea y como afecta a las empresas españolas, hay que señalar que la entrada en vigor del Reglamento Europeo no supone que se deje de aplicar la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) española.

Aunque el Reglamento ha entrado en vigor el 25 de mayo de 2016, éste no comenzará a aplicarse hasta dos años después, concretamente el 25 de mayo de 2018. Hasta esa fecha, tanto la Directiva 95/46 como las normas nacionales que la trasponen, entre ellas la española, siguen siendo plenamente válidas y aplicables.

Este periodo de transición de dos años hasta la entrada en vigor del Reglamento europeo tiene como objetivo que los Estados miembros de la UE y las instituciones europeas puedan adaptar su normativa nacional y trasponerla a la Directiva Europea.

Los Estados miembros de la UE pueden elaborar durante este periodo de dos años una serie de normas necesarias para permitir o facilitar la aplicación del Reglamento. No obstante, estas normas nunca podrán ser contrarias a lo dispuesto por la vigente Directiva ni tampoco pueden ir más allá de los poderes de actuación normativa que el propio Reglamento prevé de forma explícita o implícita.

Una de las principales novedades del Reglamento Europeo de Protección de Datos es que amplía el ámbito de aplicación territorial, lo que supone una garantía adicional a los ciudadanos europeos. Actualmente, para tratar datos no es necesario mantener una presencia física sobre un territorio, por lo que el Reglamento pretende adaptar los criterios que determinarán las empresas que deben cumplirlo.

Esta novedosa situación permite que el Reglamento sea aplicable a empresas que, hasta ahora, podían tratar datos de personas en la UE que, hasta la entrada en vigor de este Reglamento, se regían por normativas de otras regiones o países que no siempre ofrecen el mismo nivel de protección que la normativa europea.

Además, el Reglamento introduce nuevos elementos, como el derecho al olvido y el derecho a la portabilidad, cuestiones que mejoran la capacidad de decisión y control de los ciudadanos sobre los datos personales que confían a terceros.

Profesionalidad en la Protección de Datos

En definitiva, el Reglamento Europeo supone un mayor compromiso de las organizaciones, tanto públicas como privadas, con la protección de datos, aunque no implica necesariamente una mayor carga de obligaciones para las empresas. De hecho, en multitud de ocasiones será tan solo una forma de gestionar la protección de datos distinta de la que se viene empleando hasta la actualidad. Por ello, es necesario que todas las organizaciones que tratan datos realicen un análisis de riesgo de sus tratamientos para poder determinar qué medidas han de aplicar y cómo hacerlo.

La mejor de las opciones para adaptar esta normativa comunitaria a la legislación española es contar con una empresa con profesionalidad y experiencia comprobable especializada en la protección de datos. Esta empresa debe ofrecerte una serie de servicios básicos para la protección de datos de tu empresa, como la consultoría en protección de datos que cubra todas las necesidades del sujeto obligado por la normativa de Protección de Datos, implantando un sistema de gestión, y ello siguiendo los estándares y sistema de los procedimientos ISO de gestión de la calidad, entre otros servicios como consultoría y auditoría web.

Empresa Líder
Empresa Líder es un nuevo proyecto informativo que nace con el objetivo de apoyar al tejido empresarial de sectores claves para el desarrollo de la economía andaluza y española.

Leave a Reply

  • (not be published)